Las viviendas tipo estudio lideran la revalorización tras una reforma. Comprar un inmueble en mal estado para rehabilitarlo y venderlo posteriormente puede generar una rentabilidad que oscila entre el 24% y el 31%, dependiendo de la tipología de la vivienda.
De acuerdo con el estudio, los pisos de un único espacio son los que presentan un mayor potencial de incremento de valor. En concreto, el precio de un estudio en buen estado puede situarse hasta un 31% por encima del de uno que requiere reforma. A continuación, se sitúan las viviendas de una habitación, con una revalorización del 29%, seguidas de las de dos habitaciones (28%) y tres habitaciones (26%).
En el extremo opuesto se encuentran las viviendas de mayor tamaño, aquellas con cuatro o más dormitorios, que registran la menor subida de valor tras una reforma, con un incremento medio del 24%.

